La ruptura de la alianza PAN-PRD en Oaxaca

La ruptura de la alianza PAN-PRD en Oaxaca se rompió el 17 de febrero y esto ocurrió gracias a un priista. Lo que ocurre hoy en aquel estado son sólo las consecuencias de aquel cónclave, hasta ahora no revelado, entre la cúpula nacional del PRD y el ex Gobernador priista de Oaxaca Ulises Ruiz Ortiz (que en los últimos meses se ha dedicado a cuestionar las decisiones de la dirigencia nacional del PRI, y que incluso aventó la puntada de crear una “corriente crítica” al interior de su partido, de la que sólo él es integrante).
Fuentes del PRD aseguran que a las 21 horas de aquel sábado de febrero, Ulises Ruiz fue convocado vía telefónica a una reunión de acuerdos políticos con el PRD, a través del también oaxaqueño Amador Jara, y Héctor Bautista, de la tribu perredista identificada como ADN. en el cónclave participaron Héctor Serrano (de la tribu Vanguardia Progresista, impulsada por el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera); participó también Jesús Zambrano, Jesús Ortega y Manuel Granados.
En la “negociación”, Ulises Ruiz dijo ser capaz de ganarle al PRI en Oaxaca y, de hecho, “quebrarlo”, pero a cambio pidió tener la posibilidad de opinar en la negociación de la fórmula para la candidatura PAN-PRD-MC al Senado con García Corpus y, expresamente, pidió una diputación federal para Beatriz Rodríguez Casasnovas, ambos ex funcionarios de la administración de Ruiz en la que el primero fue Secretario General de Gobierno, y la segunda titular de la Secretaría de Turismo. A dicha reunión, Ulises Ruiz fue también acompañado por el ahora ex Director de Liconsa y también oaxaqueño Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, y por Samuel Gurrión Matías, diputado local oaxaqueño que recientemente renunció al PRI.
Hasta el momento todo indica que la negociación le ha salido más cara de lo previsto. Abiertamente, la cúpula del PRD en Oaxaca (a la que no consultaron) anunció que no reconocería ni apoyaría a García Corpus como posible candidato al Senado; y la ruptura terminó de ocurrir con el reciente anuncio de que Samuel Gurrión (originario y vecino de Juchitán) se convertiría en el candidato a la alcaldía de la capital oaxaqueña, impulsado por el PAN. Si los ánimos ya estaban caldeados en el PRD por la nominación de Corpus, el anuncio de la candidatura de Samuel Gurrión, hizo crujir la alianza PAN-PRD en Oaxaca (porque ahí MC es un partido sin mayor presencia) porque quedó en evidencia que el gran ganador de esa negociación fue Ulises Ruiz. Es decir, el mismo que en su periodo como Gobernador persiguió y agredió a los panistas y perredistas oaxaqueños, y que reprimió a la Sección 22 de la CNTE y diversas organizaciones sociales, en las que se supone que descansa parte de la base electoral tanto del PAN como del PRD en Oaxaca.
No es la primera vez que Ulises Ruiz intenta aliarse con el PRD, y tampoco es la primera vez que pierde. En la elección de Gobernador de Oaxaca, en 2016, Ruiz se alió con Gabino Cué para llevar a José Antonio Estefan Garfias (personaje de cuño diodorista, y funcionario de las gestiones de Ruiz y Cué) como candidato a la gubernatura por la alianza PAN-PRD. A su favor también operaron Corpus, Beatriz Rodríguez y varios personajes más que ahora están nuevamente incrustándose en el PRD. En aquella ocasión obtuvieron un resultado histórico: sí, una derrota estrepitosa para el PRD, que ni siquiera logró igualar sus márgenes de votación en elecciones anteriores. Aún así, Ruiz está nuevamente metido de lleno en los intereses de esa coalición, aunque de nuevo el saldo es doloroso para los verdaderos militantes de ese partido, y anticipadamente negativo para la suma nacional de esos partidos.